<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?>
<!-- generator="blogia 2" -->
<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><title></title><link>http://la_mobile.blogia.com/</link><description><![CDATA[  
]]></description><copyright>Copyright</copyright><pubDate>Sun, 22 Nov 2009 18:29:19 -0600</pubDate><generator>http://www.blogia.com</generator><item>
<title>Derecho Civil II, primer parcial</title>
	<link>http://la_mobile.blogia.com/2009/112201-derecho-civil-ii-primer-parcial.php</link>
		<description><![CDATA[ Para memorizar, suelo sentarme en uno de los sofás del salón, el que mira hacia la calle, con cuatro o cinco (excepcionalmente seis) folios, unos buenos cojines que me apuntalen al estudio, ¡y un bolígrafo Bic azul! El bol&amp;... 
]]></description><comments>http://la_mobile.blogia.com/2009/112201-derecho-civil-ii-primer-parcial.php#comments</comments>
	<pubDate>Sun, 22 Nov 2009 18:26:00 -0600</pubDate>
<category>Diario de a bordo</category>
<guid>http://la_mobile.blogia.com/2009/112201-derecho-civil-ii-primer-parcial.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Para memorizar, suelo sentarme en uno de los sofás del salón, el que mira hacia la calle, con cuatro o cinco (excepcionalmente seis) folios, unos buenos cojines que me apuntalen al estudio, ¡y un bolígrafo Bic azul! El bolígrafo Bic azul es imprescindible para rodear aquellas palabras que dan inicio a alguna frase insuperable del tipo &amp;ldquo;<em>dicte sentencia condenatoria de pago de cantidad líquida&amp;rdquo;,</em> y similares. Y repito, y repito, y repito y repito hasta que puedo recitar todos los folios de carrerilla sin mirar ni una vez, momento en el cual vuelvo a repetirlos, vuelvo a repetirlos y vuelvo a repetirlos por entero, me levanto de un salto y haciendo la danza de la victoria (esto lo siento, pero no puedo explicarlo: es mejor verlo) los coloco boca abajo en el montón. Después cojo más &amp;mdash;siempre hay unos veinticinco y treinta montones de ese tipo esperándome&amp;mdash;, y vuelvo al sofá con una disciplina digna de (ésta, que es la mejor) causa. Aunque a veces, confieso, cuando no puedo más me cojo un chupachups de fresa de Fiesta (¡nunca se inventó nada igual!), o unas pasas, o un par de nueces, mucha, mucha agua, y cuando ya se me caen los folios de las manos y llego, como ahora, a los <em>&amp;ldquo;vicios del consentimiento&amp;rdquo;</em>  entonces, ¡entonces! la única persona que puede ayudarme es Stevie Wonder:</p><p> </p><p style="text-align: center;"><object width="445" height="364"><param name="allowFullScreen" /><param name="allowscriptaccess" /><param name="src" /><embed src="http://www.youtube.com/v/1vxVyaYuGYE&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;color1=0x234900&amp;color2=0x4e9e00&amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" width="445" height="364"></embed></object></p>	
]]></content:encoded>
</item>

<item>
<title>ADN</title>
	<link>http://la_mobile.blogia.com/2009/111502-adn.php</link>
		<description><![CDATA[  Como la rosa: nunca  te empañe un pensamiento.  No es para ti la vida  que te nace de dentro.  Hermosura que tenga  su ayer en su momento.  Que en sólo tu apariencia  se guarde tu secreto.  Pasados no te brinden  su inquietante mi... 
]]></description><comments>http://la_mobile.blogia.com/2009/111502-adn.php#comments</comments>
	<pubDate>Sun, 15 Nov 2009 12:05:00 -0600</pubDate>
<category>A golpe de tecla</category>
<guid>http://la_mobile.blogia.com/2009/111502-adn.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p> </p><p><em>Como la rosa: nunca <br /> te empañe un pensamiento. <br /> No es para ti la vida <br /> que te nace de dentro. <br /> Hermosura que tenga <br /> su ayer en su momento. <br /> Que en sólo tu apariencia <br /> se guarde tu secreto. <br /> Pasados no te brinden <br /> su inquietante misterio. <br /> Recuerdos no te nublen <br /> el cristal de tus sueños. </em></p> <p><em>Cómo puede ser bella <br /> flor que tiene recuerdos.</em><br /> <strong>José Hierro</strong></p> <p style="text-align: justify;">Orihuela era entonces mucho campo, hermoso e inagotable, plagado de brotes olorosos y norias que sin descanso, morosamente, batían el agua de las acequias. Tersándola. Las tardes eran lentas, el sol remataba la jornada arropándose entre lo verde y la nena jugaba entre los naranjos, tirando de sus ramas y descolgando la fruta que repartía con sus hermanos. Desde por la mañana quedaba a su cuidado. Su madre y su tía bajaban a coser al pueblo y cuanto tenían, la casa y la huerta y la cabra y las gallinas, lo habían ganado trabajando juntas, a dos, las horas que hiciera falta. Años atrás, tantos y algunos más como los críos podían contar, no sabría decirse si fatalmente, la madre de esas criaturas se enamoró del heredero de una familia muy rica, la más adinerada de la provincia. En esa misma huerta lo vio alguna vez afanado en ayudar, en ser útil de una manera a todas luces insuficiente, apareciendo de repente con su traje gris de ausente, llamándola del otro lado de la tapia, &amp;ldquo;niña, ¿os hace falta algo?&amp;rdquo; y la chiquita corría a la casa donde su madre le hacía así, que no que no, con la cabeza. Cuando se giraba para contestarle ya no lo encontraba. Hasta tres hijos tuvieron juntos, tres hijos que no disfrutaron de él por cobardía, por flojera, por la época, por el dinero, por el orgullo, por la dignidad bien y mal entendida. Por nada en realidad, si bien se mira. Porque tenía que ser así. Las dos mujeres estaban unidas por un vínculo muy fuerte. No eran años para amilanarse y ya se las habían visto color de hormiga pasando mucha hambre y mucha fatiga. Se apoyaban tanto que el día que murió una, la otra se dejó morir de pena. Y lo consiguió. La nena quedó sola para siempre con sus hermanos. Huérfanos. Su padre jamás pudo reunir las fuerzas suficientes para saltar de forma convincente la tapia, mucho menos para sacarlos de las monjas. Quedó en el lado de sus parientes, escuchando sus voces, obedeciéndolas a ellas y a su sangre. Murió cuando le terminaron de comer las tripas los gusanos de los deseos mal cumplidos. Años después la nena también tuvo unos hijos que tampoco tuvieron padre o que sí, pero que lo fue insuficiente. Digna hija de su madre, también quedó sin saber lo que es el amor de un hombre. Cuando se casó no pudo preverlo, se le fue de las manos. Seis, seis hijos tuvieron y a todos quiso y cuidó como había que hacerlo. El padre no, porque no sabía y punto, no le habían educado para dar, ni para proteger, ni para entender, ni para mirar y ver, oír y escuchar, tocar y amar. No le corría por las venas, no estaba en él. Sencillamente no sabía, también estaba al otro lado. Por nada en realidad, si bien se mira. Porque tenía que ser así. Conforme fueron creciendo, las seis criaturas hijas de su madre y nietas de su abuela fueron emparejándose. Algunas de ellas de alguna manera se equivocaron, vieron claro el error mirando con la sangre y se separaron dejando a sus parejas al otro lado, su lado natural, para acabar viviendo sin el amor de un hombre y sobreviviendo a solas con sus hijos. Llenando el cielo de líneas horizontales que frenan la lluvia sólo para ellos. Porque tiene que ser así.</p> <p style="text-align: justify;">Otros revelaron que el ADN es la molécula de la herencia, que ella sola contiene la información que nos hace ser como somos. Así de altos, así de rubios, así de cabezotas, así. Que los genes son fragmentos de ADN que conforman el genotipo, responsable del fenotipo, es decir, del conjunto de caracteres que un organismo manifiesta y baraja. Que se sobra y se basta para transportar datos durante generaciones enteras, perfilándonos y en algunos casos hasta empujándonos, convirtiendo el devenir de las personas en algo más que un simple capricho genético.</p>	
]]></content:encoded>
</item>

<item>
<title>Yo, la de arriba</title>
	<link>http://la_mobile.blogia.com/2009/111501-yo-la-de-arriba.php</link>
		<description><![CDATA[ Ya había pasado por allí otras veces, pero esta vez no pude resistirme y toqué el timbre: 4ºD. ¿Quién es?, dijo mi voz al otro lado del interfono unos segundos después. No me sorprendió escucharme... 
]]></description><comments>http://la_mobile.blogia.com/2009/111501-yo-la-de-arriba.php#comments</comments>
	<pubDate>Sun, 15 Nov 2009 11:58:00 -0600</pubDate>
<category>A golpe de tecla</category>
<guid>http://la_mobile.blogia.com/2009/111501-yo-la-de-arriba.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Ya había pasado por allí otras veces, pero esta vez no pude resistirme y toqué el timbre: 4ºD. <em>¿Quién es?</em>, dijo mi voz al otro lado del interfono unos segundos después. No me sorprendió escucharme. <em>¿Quién?</em>, repetí. <em>¿Quién es, mamá?</em>, dijo P. por detrás. Y yo la de abajo me quedé mirando el botón y leyendo mi nombre, detenidamente, mientras la de arriba colgaba el auricular.</p><p> </p>	
]]></content:encoded>
</item>

<item>
<title>Félix de Azúa, "Historia de un idiota contada por él mismo"</title>
	<link>http://la_mobile.blogia.com/2009/101203-felix-de-azua-historia-de-un-idiota-contada-por-el-mismo-.php</link>
		<description><![CDATA[  De la causa:  &amp;ldquo;En todo caso, el bofetón llegado del cielo como una causa sin causa, como Primer Motor, incomprensible él mismo pero ordenador de toda comprensión futura, produjo un efecto formativo total pues alcanc&amp;e... 
]]></description><comments>http://la_mobile.blogia.com/2009/101203-felix-de-azua-historia-de-un-idiota-contada-por-el-mismo-.php#comments</comments>
	<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 20:45:00 -0500</pubDate>
<category>Retales sueltos</category>
<guid>http://la_mobile.blogia.com/2009/101203-felix-de-azua-historia-de-un-idiota-contada-por-el-mismo-.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong>De la causa:</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong> </strong>&amp;ldquo;En todo caso, el bofetón llegado del cielo como una causa sin causa, como Primer Motor, incomprensible él mismo pero ordenador de toda comprensión futura, produjo un efecto formativo total pues alcancé la reflexión, la mirada venida desde fuera, y la conciencia de que no se podía uno descuidar de la sonrisa ni un minuto si quería seguir con vida en un Mundo ordenado según unas leyes que ya veía yo poco propicias para manifestar la infelicidad con el propósito de obtener algún rendimiento. Decidí entonces, a los cinco años de edad, ser el perfecto simulador de la felicidad, un profesional de la dicha, y simultáneamente comencé mi célebre investigación acerca del contenido de la misma.&amp;rdquo;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong>Del sexo:</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">&amp;ldquo;Eran hermosas variaciones orquestales para un número muy limitado de instrumentos.&amp;rdquo;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">&amp;ldquo;Aquella tarde, tras oír estupefacto su &amp;ldquo;¡ahora, idiota!&amp;rdquo;, comprendí que había traspasado el umbral de la impureza.&amp;rdquo;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong>Del amor:</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">&amp;ldquo;(&amp;hellip;) el amor se presenta en la vida de cada quisque con el fin de dar una lección. Y la da; ya lo creo que la da.&amp;rdquo;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong>Del placer:</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">&amp;ldquo;Recordé una escena de mi infancia. Una prima mía, mayor que yo, nos llevó al cine a los más pequeños, la tarde de Navidad. Fue quizá mi primera experiencia del cine en color. Proyectaban El mundo submarino, documental de divulgación de un científico francés, lleno de efectos infantiles. Desde las primeras imágenes me sentí poseído por una dolorosa sensación de placer total. Pero el arrebato ante los colores, la fantasía, la monstruosidad incluso de aquel pedazo de mundo INVISIBLE, era excesivo para mis fuerzas. Así que a los cinco minutos comencé a preguntarle a mi prima, con la insistencia de un perturbado, si faltaba mucho para que la cinta terminara. Cada cinco minutos repetía mi pregunta &amp;ldquo;¿falta mucho? ¿tú crees que se va a terminar en seguida?&amp;rdquo;, a lo que mi prima contestaba cada vez con mayor impaciencia. Pero ella no comprendía la angustia asfixiante de aquel niño descubriendo, por primera vez en su vida, el placer CONSCIENTE; y su desesperación porque algo tan descomunal estaba SUJETO AL TIEMPO. ¿Cómo podía terminar una cosa así? Una cosa así tenía que ser eterna O NO SER. ¿Cómo podía soportar el niño que alguien descorriera una cortinilla, le mostrara EL MUNDO INVISIBLE, y luego volviera a cerrarla? &amp;ldquo;Ya tienes bastante&amp;rdquo;, decía el dueño de la cortinilla. Pero yo no tenía bastante.&amp;rdquo;</p>	
]]></content:encoded>
</item>

<item>
<title>Tarjetero: aplíquese con jazz y gintonics</title>
	<link>http://la_mobile.blogia.com/2009/101202-tarjetero-apliquese-con-jazz-y-gintonics.php</link>
		<description><![CDATA[ Adónde van a parar las cosas inútiles. Adónde terminan los viejos calendarios, los recortes atrasados. Las hogueras donde todos se queman, los huracanes de humo, lo efímero, la inconstancia, el murmullo sordo, las playas a... 
]]></description><comments>http://la_mobile.blogia.com/2009/101202-tarjetero-apliquese-con-jazz-y-gintonics.php#comments</comments>
	<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 20:29:00 -0500</pubDate>
<category>Tarjetero</category>
<guid>http://la_mobile.blogia.com/2009/101202-tarjetero-apliquese-con-jazz-y-gintonics.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Adónde van a parar las cosas inútiles. Adónde terminan los viejos calendarios, los recortes atrasados. Las hogueras donde todos se queman, los huracanes de humo, lo efímero, la inconstancia, el murmullo sordo, las playas abandonadas, la intemperie. Adónde los terrones que no echo al café, los engranajes del mecanismo absurdo, el desnudo deseado, el temblor, las violetas que no llegaron. Dónde irán, dime, las palmas con sus dedos y sus falanges, las caricias urgentes en el arrabal, las migas del pan y las pelusas bajo nuestra cama. El claro en tus ojos. Adónde irá el aire cuando ya no estés.</p><p style="text-align: center;">* * *</p><p style="text-align: center;"><object width="445" height="364"><param name="allowFullScreen" /><param name="allowscriptaccess" /><param name="src" /><embed src="http://www.youtube.com/v/BPXl0BZt4ko&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0xe1600f&amp;color2=0xfebd01&amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" width="445" height="364"></embed></object></p>	
]]></content:encoded>
</item>

<item>
<title>Hugo Margenat, "En ti"</title>
	<link>http://la_mobile.blogia.com/2009/101201-hugo-margenat-en-ti-.php</link>
		<description><![CDATA[  No has ya de dudar  que te amo unidamente  como un beso ininterrumpido. No has ya de dudar  que como dos hojas,  sin paredes limitadoras,  nos hemos  de perder en una inmensidad  de tranquilidades amorosas. No he de dudar  que ya concéntrome ... 
]]></description><comments>http://la_mobile.blogia.com/2009/101201-hugo-margenat-en-ti-.php#comments</comments>
	<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 19:48:00 -0500</pubDate>
<category>Retales sueltos</category>
<guid>http://la_mobile.blogia.com/2009/101201-hugo-margenat-en-ti-.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p></p> <p class="MsoNormal">No has ya de dudar <br /> que te amo unidamente <br /> como un beso ininterrumpido.</p> <p>No has ya de dudar <br /> que como dos hojas, <br /> sin paredes limitadoras, <br /> nos hemos <br /> de perder en una inmensidad <br /> de tranquilidades amorosas.</p> <p>No he de dudar <br /> que ya concéntrome tempestuosamente, <br /> como un viento libre, <br /> en ti.</p> <p class="MsoNormal">En ti están las poesías, <br /> las ansias y las ráfagas <br /> con que ya no he de dudar más <br /> y entregándome a tu imperio rosa, <br /> arrancaré al espacio <br /> una brisa sentida <br /> y con ella <br /> nos iremos abrigándonos <br /> de rendidos cantos en realizar.</p>	
]]></content:encoded>
</item>

<item>
<title>Tarjetero: aplíquese con tacto</title>
	<link>http://la_mobile.blogia.com/2009/092701-tarjetero-apliquese-con-tacto.php</link>
		<description><![CDATA[ Dale al play, por favor: Y ahora lee:  Células cancerígenas deciden unirse en un pequeño pliegue tras el pulmón derecho. El trastorno que originan en el organismo altera el orden natural, haciendo que el cuerpo enga&amp;n... 
]]></description><comments>http://la_mobile.blogia.com/2009/092701-tarjetero-apliquese-con-tacto.php#comments</comments>
	<pubDate>Sun, 27 Sep 2009 18:33:00 -0500</pubDate>
<category>Tarjetero</category>
<guid>http://la_mobile.blogia.com/2009/092701-tarjetero-apliquese-con-tacto.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p style="text-align: center;"><em>Dale al </em><em>play, por favor:</em></p><p style="text-align: center;"><object width="580" height="360"><param name="allowFullScreen" /><param name="allowscriptaccess" /><param name="src" /><embed src="http://www.youtube.com/v/MQVi5MFt5M8&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0x234900&amp;color2=0x4e9e00&amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" width="580" height="360"></embed></object></p><p style="text-align: center;"> </p><p style="text-align: center;"><em>Y ahora lee: </em></p> <p style="text-align: justify;">Células cancerígenas deciden unirse en un pequeño pliegue tras el pulmón derecho. El trastorno que originan en el organismo altera el orden natural, haciendo que el cuerpo engañe al cerebro provocando una euforia, una falsa embriaguez, que desaparecerá en cuanto el tumor sea extraído.</p> <p style="text-align: justify;">Los alérgicos saben que los agentes que les hacen estornudar y moquear, entran en ellos hasta la cocina saltándose todo protocolo, zarandeando el sistema inmunológico y estimulando la producción de anticuerpos. Reacción también conocida como falsa alarma.</p> <p style="text-align: justify;">Pero la conspiración es a mayor escala, la primavera lluviosa y ventosa hace que florezcan con hermosura los cerezos, pero a su vez es capaz de arrancar un pequeño tiesto de la zona segura, dejándolo caer con muy poca gracia sobre la cabeza de un paseante, acabando con lo que él venía a llamar: seguridad, y que tanto temía tentar.</p> <p style="text-align: justify;">Vivimos en un entorno hostil, falso, queda dicho. En un teatrillo endeble de apariencias e insuficientes certezas siempre a punto de quebrarse. Tan pocas y tan frágiles que si las aprietas levemente entre las manos, acaban sobre tus zapatos. Estamos a merced de la probabilidad, de una traición genética, en peligro de sucumbir en brazos de un agente externo, interno, estacional, qué más da. Somos muy poca cosa, una sombra que viene de la noche, una risa, bueno, nada.</p> <p style="text-align: justify;">Pero invasor, lo que tengo que decirte es que a pesar del peligro de tenerte cerca, me voy a encargar de cuidarte, de echarle una sábana a tu desnudez cuando ya sea de día, y te estés despertando, y se adorne tu respiración con suspiros que me sean familiares. Porque saber que estarás ahí, amenazando con alcanzarme el alma cualquier día de estos, con clavarte en mis huesos, balanceándote sobre mis cuatro certezas y pasando a un soplo de acabar conmigo &amp;mdash;mientras el sol amanece nuestra casa, y apaga las bombillas que colgaste del cielo anoche, cuando ninguna estrella parecía ordinaria&amp;mdash;, es todo lo que necesito para respirar.</p> <p style="text-align: justify;">Tú.</p>	
]]></content:encoded>
</item>

<item>
<title>Gloria</title>
	<link>http://la_mobile.blogia.com/2009/092601-gloria.php</link>
		<description><![CDATA[ ¿Qué ha estado haciendo estos días, que no actualizaba el blog? He estado pensando en el rencor. Sí, yo también leí algo en este lado: está mal, se dice por el ciberespacio, sentir rencor continuado, e... 
]]></description><comments>http://la_mobile.blogia.com/2009/092601-gloria.php#comments</comments>
	<pubDate>Sat, 26 Sep 2009 12:06:00 -0500</pubDate>
<category>Diario de a bordo</category>
<guid>http://la_mobile.blogia.com/2009/092601-gloria.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal"><em>¿Qué ha estado haciendo estos días, que no actualizaba el blog?</em></p> <p class="MsoNormal">He estado pensando en el rencor.</p> <p class="MsoNormal"><em>Sí, yo también leí algo en este lado: está mal, se dice por el ciberespacio, sentir rencor continuado, extendido en el tiempo. Sienta mal. Te lastra. Te salen arrugas. Lo que ya sabíamos, ¿no?</em></p> <p class="MsoNormal">Sí. Pero el que habla así, con esa ligereza de pies, parece que en lugar de hablar de sentimientos está tratándose un grano, y se deja lo más importante: darse cuenta de que te han hecho un daño irreparable (léase: &amp;ldquo;<a href="http://www.google.es/search?q=da%C3%B1o+irreparable&amp;ie=utf-8&amp;oe=utf-8&amp;aq=t&amp;rls=org.mozilla:es-ES:official&amp;client=firefox-a" target="_blank">daño irreparable</a>&amp;rdquo;); y lo que es todavía más difícil, darse cuenta, cuando sea el caso, de que lo has hecho tú.</p> <p class="MsoNormal"><em>Así el hombre. Aunque se use mucho ponerse la venda antes de hacerse la herida, lo cierto es que saber cómo, cuánto y de qué manera te la han clavado, no es nada fácil. </em></p> <p class="MsoNormal">Claro que no, nadie se pone a sí mismo a los pies de esos caballos. Cuesta. Quiero decir, que reconocer que la otra persona, conscientemente o no, no ha actuado contigo como hubiera sido deseable desde cualquier punto de vista, cuesta.</p> <p class="MsoNormal"><em>Pero vamos, se llega. </em></p> <p class="MsoNormal">Se llega. Y cuando se llega, a veces de la manera más insospechada, pues sentir rencor es lo que toca. Enfadarse y sentir resquemor gordo es lo normal. No pasa nada. No sienta mal. No lastra. No salen arrugas. De hecho es bueno, porque es un mecanismo de defensa, y no precisamente por inseguridad. La inseguridad es anterior, se tiene mientras todavía se está en una fase previa, en la que se sospecha que ha pasado algo, perjudicial, malote de toda maldad y que hace sentir fatal, pero sin que se sepa aún qué; y no queda más remedio que ovillarse.</p> <p class="MsoNormal"><em>Y si este rencor dura una semana, muy bien, pero si dura quince días, un mes, un año o toda la vida, qué le vamos a hacer, pues muy bien también. Tiempo es lo que pide, y tiempo es lo que se le da. </em></p> <p class="MsoNormal">Correcto. Porque el primer daño, el más grave y peor de todos, es ese primer darse cuenta de lo que ha pasado. Cuando caen las certezas y se ve con claridad el horror. Cuando se te rompe el corazón es ahí. Lo otro son sólo repeticiones que no sólo no son malas, es que además, enseñan.</p> <p class="MsoNormal"><em>&amp;hellip;y <span> </span>pobre de aquél que ante el daño, no aprenda a utilizar lo que siente para intentar inmunizarse... </em></p> <p class="MsoNormal">Qué atento le veo. Si tal como ha leído usted, te engañas a ti mismo y pasas página por aquello de la sanidad mental, antes de ser capaz de asimilar ese daño, racionalizarlo, llevarlo tan dignamente como se puedan llevar las alegrías, estás perdido. Si tarda, que tarde. Lo que haga falta. Y si se tiene que aplicar algún martillazo, aunque no sea una ciencia exacta, se aplica.</p> <p class="MsoNormal"><em>¿Con la contundencia que corresponda? </em></p> <p class="MsoNormal">Por supuesto. No hacerlo, obviar, no quejarse por no molestar, perdonar al buen tuntún, no hacer que el otro (por vergüenza, por no caer en el victimismo) vea lo que ha hecho, no sana nada. Pero nada. A ninguna de las partes. Y una ha llegado ya a una edad en la que, aunque lo pueda comprender casi todo, le gusta ver las cosas en su sitio. Y como sea las irá poniendo.</p> <p class="MsoNormal"><em>Al tiempo.</em></p> <p class="MsoNormal">Y por la otra banda, creer que se ha alcanzado a comprender qué es lo que se le ha hecho al otro, ya es un error importante; pero pensar que se solucionará solo, o que la persona que lo recibe ya está talludita y mejor no meterse; o qué sé yo, apostar a que el daño se curará pasando despreocupadamente la mano sobre los trozos rotos, es de muy poca categoría. Y se paga. Con el tiempo se paga. Lo sé porque lo estoy pagando.</p> <p class="MsoNormal"><em>¿Usted qué va a estar pagando algo así?</em></p> <p class="MsoNormal">Uy, si yo le contara&amp;hellip;</p> <p class="MsoNormal"><em>Cuente, cuente.</em></p> <p class="MsoNormal">Otro día.</p> <p class="MsoNormal"><em>Gloria de hablar con usted. </em></p> <p class="MsoNormal">Sí, ya veremos cuánta.</p>	
]]></content:encoded>
</item>

<item>
<title>Y chimpún</title>
	<link>http://la_mobile.blogia.com/2009/091901-y-chimpun.php</link>
		<description><![CDATA[  "Serás amado el día en que puedas mostrar tu debilidad sin que el otro se sirva de ella para afirmar su fuerza."  Cesare Pavese* * * ... 
]]></description><comments>http://la_mobile.blogia.com/2009/091901-y-chimpun.php#comments</comments>
	<pubDate>Sat, 19 Sep 2009 21:17:00 -0500</pubDate>
<category>Retales sueltos</category>
<guid>http://la_mobile.blogia.com/2009/091901-y-chimpun.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p> </p><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: center;"><em>"Serás amado el día en que puedas mostrar tu debilidad </em></p><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: center;"><em>sin que el otro se sirva de ella para afirmar su fuerza."</em><br /> <br /> Cesare Pavese</p><p style="text-align: center;"><strong>* * *</strong></p><p> </p><p style="text-align: center;"><object width="445" height="364"><param name="allowFullScreen" /><param name="allowscriptaccess" /><param name="src" /><embed src="http://www.youtube.com/v/HIdaCK_HWCU&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999&amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" width="445" height="364"></embed></object></p>	
]]></content:encoded>
</item>

<item>
<title>De ahí que</title>
	<link>http://la_mobile.blogia.com/2009/091802-de-ahi-que.php</link>
		<description><![CDATA[ (R)Se me había olvidado y ha salido a flote hace un rato, tendiendo las sábanas de los peques que marcharon hace un rato (plegarse tiene unos primeros pasos inquietantes). Normalmente tengo un determinado número de imágene... 
]]></description><comments>http://la_mobile.blogia.com/2009/091802-de-ahi-que.php#comments</comments>
	<pubDate>Fri, 18 Sep 2009 19:10:00 -0500</pubDate>
<category>Diario de a bordo</category>
<guid>http://la_mobile.blogia.com/2009/091802-de-ahi-que.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">(R)</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Se me había olvidado y ha salido a flote hace un rato, tendiendo las sábanas de los peques que marcharon hace un rato (plegarse tiene unos primeros pasos inquietantes). Normalmente tengo un determinado número de imágenes archivadas, invariable por incapacidad para retroceder y arañarle algo más al pasado, y es con ellas con las que juego a saber qué pasó allá atrás. Pues bien, en este feliz hallazgo soy una chiquilina y estoy en la azotea de casa.  La ropa está tendida en los alambres: hay sábanas, muchas, y hace viento; mamá está enjuagando más en la pila, echándoles azulete probablemente (&amp;ldquo;azulete&amp;rdquo; y &amp;ldquo;azotea&amp;rdquo; están atadas) y me pongo de puntillas y me asomo con dificultad cuando quita el tapón para ver desaparecer el agua, deseando que llegue el momento en que se organice un remolino que chirría, que me gusta revolver y destrozar porque se vuelve a hacer solo, y es limpio y perfecto. Tengo suavísimo recuerdo del viento y de estar entre las sábanas para que me golpeteen en la cara; de dar vueltas, de envolverme con las más largas, de escuchar el viento a través del algodón caliente. De ver a mamá entrar y salir cantando, llegar con un barreño lleno de agua para que juegue, deje huellas diminutas en el suelo, resbale, siga soplando mucho viento, sábanas flotando, demasiado sol, un mundo inmenso y no pase nada. Nada.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Escribirme es la única manera de salvarme del olvido. De ahí que.</p>	
]]></content:encoded>
</item>

</channel></rss>