<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?>
<!-- generator="blogia 2" -->
<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><title>La donna è mobile</title><link>http://la_mobile.blogia.com/</link><description><![CDATA[ "Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino 
]]></description><copyright>Copyright</copyright><pubDate>Mon, 28 Apr 2008 13:18:12 -0500</pubDate><generator>http://www.blogia.com</generator><item> <title><a href="http://la_mobile.blogia.com/2008/042801-upstairs-downstairs.php">Upstairs, downstairs</a></title> <link>http://la_mobile.blogia.com//2008/042801-upstairs-downstairs.php</link> <description>Paso mucho por allí, pero esta vez no pude resistirme y toqué el timbre: 4ºD. ¿Quién es?, dijo mi voz al otro lado del interfono unos segundos después. No me sorprendió escucharme. ¿Quién?,...</description> <comments>http://la_mobile.blogia.com//2008/042801-upstairs-downstairs.php#comments</comments> <pubDate>Mon, 28 Apr 2008 13:13:00 -0500</pubDate> <category>En bujca del tiempo perdido</category> <guid>http://la_mobile.blogia.com//2008/042801-upstairs-downstairs.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Paso mucho por allí, pero esta vez no pude resistirme y toqué el timbre: 4ºD. <em>¿Quién es?</em>, dijo mi voz al otro lado del interfono unos segundos después. No me sorprendió escucharme. <em>¿Quién?</em>, repetí. <em>¿Quién es, mamá?</em>, dijo Pablo por detrás. Y yo la de abajo me quedé mirando el botón y leyendo mi nombre, detenidamente sonriendo, mientras yo la de arriba colgaba el auricular.</p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://la_mobile.blogia.com/2008/042602-en-blanco.php">En blanco</a></title> <link>http://la_mobile.blogia.com//2008/042602-en-blanco.php</link> <description>Me subo en el autobús y me siento enfrente de dos señores de edad provecta, los típicos señores de edad provecta que van vestidos como los señores de edad provecta de toda la vida, es decir, con su camisa de mil ray...</description> <comments>http://la_mobile.blogia.com//2008/042602-en-blanco.php#comments</comments> <pubDate>Sat, 26 Apr 2008 17:07:00 -0500</pubDate> <category>Diario de a bordo</category> <guid>http://la_mobile.blogia.com//2008/042602-en-blanco.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Me subo en el autobús y me siento enfrente de dos señores de edad provecta, los típicos señores de edad provecta que van vestidos como los señores de edad provecta de toda la vida, es decir, con su camisa de mil rayas, chaleco de punto, una rebequita de color ambiguo e indefinible, pantalón de tergal, playeras y bastón. Señores de edad provecta que faltan de un afeitado y una pelada, en los que no hubiese tenido que reparar mucho más, de no ser porque el chofer, casi un niño &amp;mdash;y más niño cuantas más asociaciones mentales se organiza uno con sus necesidades fisiológicas&amp;mdash;, llega a la gasolinera del L´Aljub, y piensa que es buena idea ir al baño y fumarse un cigarrillo, alargando antinaturalmente el trayecto. Y nos deja. Sumidos los presentes en una situación ortopédica, nos deja. Un montón de desconocidos, sentados a escasa distancia y obligados a permanecer así, el tiempo que Dios quiera, en una gasolinera a las afueras de la ciudad. Lo que viene a ser la civilización. En ese momento en la emisora de radio que nos ameniza, están hablando de sexo (es uno de esos programas vespertinos en los que gastan una broma, habitualmente de mal gusto a un pobre inocente, y el coro de petardos hijos de su madre le acaba diciendo eso de que si no sabe aguantar una broma, etcétera de otras fantasmadas todas susceptibles de protesta enérgica con zapatillazo sobre la mesa&amp;hellip; pero sigo), como no ruge el motor del autobús, los contenidos se entienden altos y claros. A esto los señores de edad provecta fijan sus ojos en mí, muy poco educadamente en mí, y el programa abunda: el locutor transmite &amp;mdash;por qué no decirlo, poco poéticamente&amp;mdash; la consulta de una separada que escribe preocupada a la sección, porque es incapaz de llegar al orgasmo en sus relaciones sexuales. Los señores de edad provecta, a pesar de que les sostengo la mirada, no bajan la suya. Así que me rindo y busco donde dejarla, el suelo del bus, el botón de parada, rojo, el asiento vacío del conductor, en el momento en que la locutora adjunta y su corrillo proceden entonces con infinidad (infinidad) de trucos para que la separada llegue a sus orgasmos. Que si los deditos. Que si la lengua. Que si comunicación, mujer, comunicación. Y entonces, en el pináculo de la guasa, uno de los colaboradores sugiere la conveniencia de que la señora finja para no herir la sensibilidad de sus parejas, a lo que otro pregonero de la mañana resta, qué va a ser esto, ¡quedarse él atrás en exageraciones! ¡Él sin boina!, incitando a la presentadora a fingir uno para demostrar lo fácil que resulta (entonces me acuerdo de aquel señor que venía a vender alfombras en feria, un presunto oriolano según mamá que tenía un micro incorporado en la barbilla y regateaba litúrgicamente a la nada, a nadie, durante horas y horas, ¿Ramonet?). Los señores de edad provecta siguen mirándome, con sus bocas rectas y sus ojos apuñalados. Y lo finge. Largamente lo finge y tan largamente lo finge que me da tiempo a pensar cómo es posible lo que está pasando &amp;mdash;ay bendito, este agujero cósmico ¿cómo ha venido a mí? ¿Cómo he llegado yo a él?&amp;mdash;, en varias ocasiones. Uno de los señores de edad provecta hace girar su bastón entre las manos, en uno de los instantes más tétricos que he presenciado en mi vida. Y sorbe sus mocos.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Del horror y la sorpresa contenida por el hecho luctuoso, me saca el pistón de la puerta central, cerrándose tras el conductor que viene diciendo: <em>¿qué, nos vamos?</em> A lo que nadie responde, las risas desde la emisora interminables, casi perpetuas, mientras nos movemos para incorporarnos al sentido de la marcha. Por la derecha. Reglamentariamente.</p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://la_mobile.blogia.com/2008/042601-jose-hierro-con-las-piedras-con-el-viento-.php">José Hierro, "Con las piedras, con el viento"</a></title> <link>http://la_mobile.blogia.com//2008/042601-jose-hierro-con-las-piedras-con-el-viento-.php</link> <description> Con las piedras, con el viento hablo de mi reino.  Mi reino vivirá mientras estén verdes mis recuerdos. Cómo se pueden venir nuestras murallas al suelo. Cómo se puede no hablar de todo aquello. El viento no escucha. No es...</description> <comments>http://la_mobile.blogia.com//2008/042601-jose-hierro-con-las-piedras-con-el-viento-.php#comments</comments> <pubDate>Sat, 26 Apr 2008 16:20:00 -0500</pubDate> <category>Retales sueltos</category> <guid>http://la_mobile.blogia.com//2008/042601-jose-hierro-con-las-piedras-con-el-viento-.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <object width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Mg24YsN0iuU&amp;hl=es"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/Mg24YsN0iuU&amp;hl=es" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object><p class="MsoNormal" style="text-align: center" align="center"><img src="http://www.clavedetom.com/wp-content/uploads/2006/06/comillas.gif" border="0" width="41" height="27" /> <em>Con las piedras, con el viento<br /> hablo de mi reino. </em></p> <p style="text-align: center" align="center"><em>Mi reino vivirá mientras<br /> estén verdes mis recuerdos.<br /> Cómo se pueden venir<br /> nuestras murallas al suelo.<br /> Cómo se puede no hablar<br /> de todo aquello.<br /> El viento no escucha. No<br /> escuchan las piedras, pero<br /> hay que hablar, comunicar,<br /> con las piedras, con el viento. </em></p> <p style="text-align: center" align="center"><em>Hay que no sentirse solo.<br /> Compañía presta el eco.<br /> El atormentado grita<br /> su amargura en el desierto.<br /> Hay que desendemoniarse,<br /> liberarse de su peso.<br /> Quien no responde, parece<br /> que nos entiende,<br /> con las piedras, con el viento. </em></p> <p style="text-align: center" align="center"><em>Se exprime así el alma. Así<br /> se libra de su veneno.<br /> Descansa, comunicando<br /> con las piedras, con el viento. </em></p> <p style="text-align: center" align="center"><strong> </strong></p> <p class="MsoNormal"><em> </em></p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://la_mobile.blogia.com/2008/041701-san...-este.php">San... éste</a></title> <link>http://la_mobile.blogia.com//2008/041701-san...-este.php</link> <description>Me acaba de contar que se va de viaje. Lejos, bien lejos. Y la verdad es que como le quiero tanto, no me da ninguna envidia. Me alegra que pueda cogerse un avión y dos y tres, e ir a parar al otro lado del mundo donde uno ni se acuerde del nom...</description> <comments>http://la_mobile.blogia.com//2008/041701-san...-este.php#comments</comments> <pubDate>Thu, 17 Apr 2008 14:26:00 -0500</pubDate> <category>Diario de a bordo</category> <guid>http://la_mobile.blogia.com//2008/041701-san...-este.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Me acaba de contar que se va de viaje. Lejos, bien lejos. Y la verdad es que como le quiero tanto, no me da ninguna envidia. Me alegra que pueda cogerse un avión y dos y tres, e ir a parar al otro lado del mundo donde uno ni se acuerde del nombre de su ciudad, porque además sé que de alguna manera me podré involucrar en lo que hace, o lo contará muy bien, como lo cuenta él, y casi habrá sido como haber ido. (Porque eso sí, yo esto lo vivo mucho. Para lo bueno y para lo malo soy capaz de adelantarme intuitivamente y estar ahí.) Total, que como nos gusta tanto la Streisand y para rebozarme en lo que sé ha de venir cuando se habla de viajes y de romper la barrera del sonido y etcétera de otras exageraciones, lo primero que he hecho ha sido tomarme un descanso y poner el vídeo de &amp;ldquo;a piece of sky&amp;rdquo; y en ese preciso momento, lo que son las cosas, ha salido el sol. Que llevaba nublado no sé los días. Y después ya se me ha ido la cabeza (cabeza loca no quiere toca) a la posibilidad de coger yo un avión y la movida maletera y esas cosas tan divertidas de volar e ir a parar a la quinta leche y no saber y la aventura y todo esto, y en estas otras que siempre digo de despegarse de uno mismo en los aeropuertos, con tanto trajín de personas y maletas y maletines y bolsos de mano e historias, tragedias, alegrías, curiosidades. Que recuperas la perspectiva, la nitidez y es tan sano. Y entonces no sé por qué, en lugar de mirar por la ventana y seguir viendo la posibilidad, he visto la lavadora y la secadora, y la media docena de moscas que revolotean absurdas entre las macetas (qué deprimentes son, la madre que las puso ahí), y la escoba colgada, y el recogedor, el cubo de fregar, el carro de la compra, la bici que quiere que la meta en casa, la ropa para lavar en la boca de la lavadora&amp;hellip; He visto todo eso. Y aunque reconozco que hay épocas en las que el entorno me aplasta, y agradecería que el edificio fuese altísimo y pudiera subir en ascensor al piso novecientos noventa y nueve, y conforme fuera subiendo pudiese desprenderme de los cien mil chaquetones, salir al exterior y ver mucho más que el trocito de cielo que veo, con suerte, desde mi cuarto, sino que pudiera ver el mundo entero, entero, desde alturas impresionantes pero de verdad, de las de ataque cardíaco para primerizos, a la izquierda señores Europa, Europa, regodéense en Italia, y ver mucho cielo, mucho, con cantidad de viento contra la cara y que se me saliese el corazón de no caberme el mundo por los ojos, aunque reconozco que extraño no tener el ascensor y que de natural, el mundo es pequeño y en una mañana puedo visitar la mayoría de los escenarios que frecuento, pues eso, que no me pesa, porque yo no viajo, claro, no viajo, pero estoy en movimiento, y lo noto (no confundir con no notarlo) y cuando sale el sol sé que está iluminando un mundo enorme, enorme y gozoso, que yo acabaré viendo. Y es sólo cuestión de tiempo y de no dejar de pedalear. Porque ¿cuántas veces le dije a F. que había otra vida ahí fuera? Muchas. Y es verdad. Hay otro mundo ahí fuera. Y yo voy a por él.</p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://la_mobile.blogia.com/2008/040801-arroz-con-caballa-y-calabacin.php">Arroz con caballa y calabacín</a></title> <link>http://la_mobile.blogia.com//2008/040801-arroz-con-caballa-y-calabacin.php</link> <description>Arroz, aceite, un ajo, medio pimiento, un poco de tomate frito, agua, sal, colorante, fuego, la paellera, de esto siempre hay en casa, pero un calabacín puede que no, y un par de latas de caballa en aceite de oliva (de las que venden en Mercad...</description> <comments>http://la_mobile.blogia.com//2008/040801-arroz-con-caballa-y-calabacin.php#comments</comments> <pubDate>Tue,  8 Apr 2008 15:00:00 -0500</pubDate> <category>Aprovechése de mi experiencia</category> <guid>http://la_mobile.blogia.com//2008/040801-arroz-con-caballa-y-calabacin.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" align="justify">Arroz, aceite, un ajo, medio pimiento, un poco de tomate frito, agua, sal, colorante, fuego, la paellera, de esto siempre hay en casa, pero un calabacín puede que no, y un par de latas de caballa en aceite de oliva (de las que venden en Mercadona, marca Hacendado), puede que tampoco. Pues las compramos. </p><div>    </div><p class="MsoNormal" align="justify">Olvídese de sofritos dificilísimos, de medidas complicadísimas de agua, de puntos de cocción, olvídese de todo lo que sabe. Ponga la mente en blanco y la paellera al fuego con algo de aceite. Cuando esté caliente (sin humos, por favor) eche el ajo si quiere hasta sin pelar, hasta sin chafar, no se complique la vida. Déle con gracia un par de vueltas y haga tiras medio pimiento. Pum, pum, pum y hala, revuelva el ajo y pimiento cuidando de que no se le arrebate el aceite, que la liamos. A estos dos ingredientes le añade el calabacín cortado en rodajas. Que se doren. Y cuando lo estén (no se preocupe por nada, olvide de momento hasta la sal), añada el contenido de las latas de caballa y el aceite de sólo una (recomendado, pero va en gustos), un chorro de tomate frito y el colorante del arroz. Déjelo a su amor el tiempo que tarda en rezar un padrenuestro y mida para cuatro personas, un vaso grande de arroz. Rehóguelo con el sofrito y añada la sal (si tiene niños en casa, saque el ajo; nunca se lo agradecerán lo suficiente), y prepárase mentalmente porque llega el momento de echar tres partes de agua por cada una de las de arroz. ¿Ve? Muy fácil. Un vaso de arroz, tres de agua. Listo. Lo lleva a ebullición durante dos o tres minutos, le baja el fuego a la mitad otros cuatro o cinco ¡y lo apaga! ¡Fin! ¡Se acabó! Pero oiga, que está caldoso. ¡No importa! El arroz es sabio y sabe lo que tiene que hacer. Tápelo y a correr. Ya tiene la comida hecha. </p><p class="MsoNormal" align="justify"><strong>Importante</strong>: Si llevado por el entusiasmo acabara presentando este plato como una paella, hágalo bajo su responsabilidad y por favor, olvide mencionarme. </p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://la_mobile.blogia.com/2008/040401-minutos-musicales.php">Minutos musicales</a></title> <link>http://la_mobile.blogia.com//2008/040401-minutos-musicales.php</link> <description> * * *      - A usted le pasa algo.   - ¿Está hablando conmigo?  - No.   - Ah.   - ¡Pero claro!  - ¿Qué me decía?  - ¿Otra vez?   - Si fuese tan amable&amp;hellip;   - ¡Pero ve como le pasa algo!...</description> <comments>http://la_mobile.blogia.com//2008/040401-minutos-musicales.php#comments</comments> <pubDate>Fri,  4 Apr 2008 11:57:00 -0500</pubDate> <category>El gran musical</category> <guid>http://la_mobile.blogia.com//2008/040401-minutos-musicales.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <div style="text-align: center"><object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,29,0" width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/iSMGpnqKL4w&amp;hl=es" /><param name="quality" value="high" /><param name="menu" value="false" /><param name="wmode" value="" /><embed src="http://www.youtube.com/v/iSMGpnqKL4w&amp;hl=es" wmode="" quality="high" menu="false" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="355"></embed></object></div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center"><strong>* * *</strong> <br /></div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center">   <p class="MsoNormal" align="left"><em>- A usted le pasa algo. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Está hablando conmigo?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- No. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Ah. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¡Pero claro!</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Qué me decía?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Otra vez? </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Si fuese tan amable&amp;hellip; </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¡Pero ve como le pasa algo!</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Ah, sí?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¡Pero completamente!</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Bueno, si usted lo dice&amp;hellip;</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Hombre, ya lo creo que lo digo. Fíjese qué mirada, qué respiraciones, qué color. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Anónimo, no me asuste.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Uy, qué mal la veo&amp;hellip;</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¡Que noooo...!</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Luego está bien&amp;hellip;</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Es que es primavera, ¿no lo ve?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Sí, ya&amp;hellip;</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Qué&amp;hellip;?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Nada, nada. La primavera. Lo que usted diga. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Le debo alguna explicación y no se la estoy dando?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¡Dios me libre, no!</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Entonces&amp;hellip; qué es lo que quiere oír?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Quiero que me diga qué le pasa. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Tendrá que esperar. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Ha metido algo en el horno, quizá?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Podría decirse que sí.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Permaneceremos atentos a las pantallas, entonces.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¡Y muy bien que hará!</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Se debe algo?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Se debería despedir.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Pues con Dios.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Con Dios.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em> </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><br /></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em> </em></p>  </div>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://la_mobile.blogia.com/2008/031401-jose-pla-un-viaje-frustrado-.php">José Pla, "Un viaje frustrado"</a></title> <link>http://la_mobile.blogia.com//2008/031401-jose-pla-un-viaje-frustrado-.php</link> <description> (&amp;hellip;) Y es que en aquella época, en mi pueblo natal como en todo el litoral de mi país, había mucha gente que tenía la ilusión de la vida libre. En los años jóvenes esta ilusión pod&amp;iacute...</description> <comments>http://la_mobile.blogia.com//2008/031401-jose-pla-un-viaje-frustrado-.php#comments</comments> <pubDate>Fri, 14 Mar 2008 14:57:00 -0500</pubDate> <category>Retales sueltos</category> <guid>http://la_mobile.blogia.com//2008/031401-jose-pla-un-viaje-frustrado-.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" align="justify"><img src="http://www.clavedetom.com/wp-content/uploads/2006/06/comillas.gif" border="0" width="41" height="27" /> (&amp;hellip;) Y es que en aquella época, en mi pueblo natal como en todo el litoral de mi país, había mucha gente que tenía la ilusión de la vida libre. En los años jóvenes esta ilusión podía más o menos apagarse, pero cuando se alcanzaba cierta edad el sueño de la vida libre volvía sin falta. No se trataba de una pretensión demasiado inmodesta. Era la ilusión de vivir sin relojes, sin horarios, sin campanas, sin convenciones, sin tópicos, sin sirenas de fábrica, sin obligaciones, siempre penosas. El día más triste de la historia de Palafrugell fue el día en que se oyó, por primera vez, el silbido de una de esas sirenas. Fue un día fatídico. </p><div>    </div><p class="MsoNormal" align="justify"> <span></span>&amp;mdash;<em>Ahora ya estamos todos dentro&amp;hellip;</em>&amp;mdash;dijo la gente con los brazos caídos y una gran melancolía.</p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://la_mobile.blogia.com/2008/030601-yo-lo-que-diga-la-rubia.php">Yo, lo que diga la rubia</a></title> <link>http://la_mobile.blogia.com//2008/030601-yo-lo-que-diga-la-rubia.php</link> <description>                   Hay que ver lo importante que es conocer a las personas, y lo que nos cuesta. Lo difícil que nos parece a pesar de lo valioso que puede llegar a ser. Por no hablar de la cantidad de prometedoras parejas que se...</description> <comments>http://la_mobile.blogia.com//2008/030601-yo-lo-que-diga-la-rubia.php#comments</comments> <pubDate>Thu,  6 Mar 2008 18:06:00 -0600</pubDate> <category>Diario de a bordo</category> <guid>http://la_mobile.blogia.com//2008/030601-yo-lo-que-diga-la-rubia.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <div style="text-align: center"><object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,29,0" width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/HFVM5pVTwkM&amp;rel=1&amp;border=0" /><param name="quality" value="high" /><param name="menu" value="false" /><param name="wmode" value="" /><embed src="http://www.youtube.com/v/HFVM5pVTwkM&amp;rel=1&amp;border=0" wmode="" quality="high" menu="false" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="355"></embed></object></div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center"><div>   </div><div>  </div><p class="MsoNormal" align="justify"> </p><div>  </div><div>  </div><p class="MsoNormal" align="justify"> </p><div>  </div><div>  </div><p class="MsoNormal" align="justify"> </p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="justify">Hay que ver lo importante que es conocer a las personas, y lo que nos cuesta. Lo difícil que nos parece a pesar de lo valioso que puede llegar a ser. Por no hablar de la cantidad de prometedoras parejas que se han perdido en los abismos de la incomunicación, del desinterés, de la incapacidad manifiesta para ponerle al otro una mano en el hombro y decirle: quieto ahí, que por una vez, voy a hacer el esfuerzo de conocerte. Y no, no voy a esperar a que termine House, ¡lo voy a hacer ahora! ¡Tate ahí quieto te digo!</p><p class="MsoNormal" align="justify">Y esto, que puede parecer baladí &amp;mdash;hala, pues ya está Rosa en todo lo suyo de sus cosas de ella&amp;mdash;, no, viene a confirmar que, tras mi paso por una página de contactos <a href="http://msn.parship.es/" target="_blank">(con tacto)</a>  &amp;mdash;en la que después de tomarme los datos y hacerme un test de personalidad, me sirven en bandeja a un repertorio inmenso de hombres disponibles&amp;mdash; una máquina, una triste máquina allende los ceros y los unos y vaya usted a saber si con aspecto de haber sido arrancada del Calipso a zapatazos, es capaz de regalarme una radiografía tan certera, que leyéndola, a punto ha estado de hacerme echar sinceras lágrimas de agradecimiento. Dios mío, pásmate, si una máquina que no me ha visto jamás puede conseguirlo, ¿cómo es posible, preguntóme y al mismo tiempo, asombróme, que cueste tanto verlo, y lo que es peor, aprovecharse de ello, en vivo y en directo?</p><p class="MsoNormal" align="justify">Pues no lo sé. Rutinas. Desencuentros. Pasos cambiados. Pasos perdidos. Unos calzoncillos demasiado holgados. ¿Un color de tinte desafortunado? </p><div>  </div><p class="text" align="justify">Pero para ir al grano, lo mejor es ir. Y haciéndolo, ello, leer la introducción de la radiografía, que dice así (en pie): <strong><em>Actúas pensando de forma lógica y práctica. Crees que en este mundo tan complejo llegarás más lejos si empleas tu entendimiento con objetividad (71%). Al planear algo o ponerte ciertas metas, tanto en lo profesional como en lo personal, confías en tu inteligencia e intuición (25%). Excluyes en lo posible la influencia de los sentimientos (4%).</em></strong> ¡Sí, señor! ¡Esta es mi Rosa! Y sigue: <strong><em>La combinación de lógica (71%) e instinto (25%), que determina tu conducta, te permite tomar la decisión correcta con facilidad en situaciones difíciles. Quizás, las personas de tu entorno interpreten esta inteligencia como una forma muy refinada y moderna de satisfacer tus necesidades. Es posible que los demás te perciban como una persona fría e inasequible.</em></strong><em> </em>(¡Ay, cuántas veces me ha pasado esto! Y con paciencia de hilandera he tenido que esperar meses y meses hasta que al otro, &amp;ldquo;al otro&amp;rdquo;, se le cayera la venda de los ojos. Pero sigo, sigo:) <strong><em>Si ocultas tus sentimientos a tu pareja, quizás no te resulte fácil abrirte a ella. En una relación es vital entenderse emocionalmente. Aborda, pues, al otro con curiosidad y atrévete a hablar con franqueza. Necesitas alguien que te anime a vivir y expresar a tus sentimientos. Al elegir, presta atención a la nobleza de su corazón. </em></strong>(Sí, creo que nunca me he fijado en otra cosa.)</p><div>  </div><p class="text" align="justify">Pero mis cualidades siguen, que tengo más. En concreto:<em> <strong>Tienes dos cualidades que te convierten en alguien muy querido para los demás y, probablemente también, con éxito: generosidad (32%) y capacidad de compensación (36%). Tu voluntad de imponerte (8%) y la tendencia a retraerte (24%) juegan en tu comportamiento un papel menos importante</strong></em><strong>. </strong>Y así, los consejos a darme para encontrar pareja son: <strong><em>Tienes el don de pasar por alto las faltas de los demás y tolerar sus peculiaridades, aunque no coincidan con tus ideas. Además, eres capaz de encontrar entre distintos puntos de vista, compromisos justos para todos. Con tanta tolerancia, debes tener cuidado para que no abusen de tu generosidad, y reflexionar sobre si ésta aflora ante el temor de realizar tus deseos o ante la indiferencia. Al elegir pareja deberías buscar a alguien que aprecie tu generosidad y tenga la energía suficiente para mantener la tensión necesaria en la relación. Nota: los resultados de tu test son, en cuanto a generosidad, verdaderamente sobresalientes. Las sugerencias y consejos que aquí se dan están basados en la sinceridad con que has respondido al test. Antes de ponerlos en práctica, deberías pensar si en tu vida cotidiana eres capaz de enfrentarte a alguien que con la misma comprensión. </em></strong>(La duda ofende.)</p><div>  </div><p class="text" align="justify">¿Y en el amor? ¿En el amor cómo seré, eh? Pues la máquina lo sabe: <strong><em>En el amor eres una persona estimulante, entretenida, activa y de fiar </em></strong>(a esta máquina habría que ponerle un piso)<strong><em>. Esa combinación de energía y razón te crea muchas simpatías entre los demás. Con tu encanto, te resulta fácil poner cosas en movimiento, sin correr el peligro de parecer alguien inconstante o caprichoso. Al contrario: tienes fama de ser una persona de confianza. </em></strong>Sí. Se me queda el cuerpo divino. Y ésta es la relación que me define:<strong> <em>En una relación de pareja eres capaz de armonizar con diferentes tipos de hombres: a las personas de poca iniciativa, les das fuerza; a las que son demasiado activas, puedes frenarlas. En este aspecto, tienes completa libertad de elección.</em></strong></p><div>  </div><p class="text" align="justify"><strong><em>En una relación sólo serás verdaderamente feliz si puedes aportar toda tu energía y firmeza en conseguir lo que te has propuesto. No te gusta que te asignen el típico papel femenino. Tampoco una relación de pareja basada en sentimientos exaltados sería, a la larga, suficiente. Alcanzas tu plena forma cuando te ves estimulada tanto en el campo privado como en el profesional. El hombre ideal para ti sería aquel al que le gustara que ambos podáis asumir el mando en la relación. ¿Cuánta intimidad deseas tener con tu pareja? Como puedes ver en la figura, tu deseo de gozar de la intimidad con tu pareja es poco acentuado. Prefieres, con todo el amor del mundo, la distancia. Aprecias tu libertad de acción y no le das valor a tener siempre un contacto muy estrecho con tu pareja. Al hacer todo juntos, y compartir intereses te coartarías y, quizás, te pondría nerviosa. En tu caso, es vital que elijas a una pareja que te conceda la libertad de acción necesaria y que se dedique, de vez en cuando, a sus ideas e intereses. Sólo pocos hombres tienen un deseo tan reducido de intimidad como el tuyo </em></strong>(algo así me estaba ya temiendo...)<strong><em>. Se requiere un poco de paciencia para encontrar la pareja adecuada </em></strong>(risas).<strong><em> Con un deseo tan grande de distancia, existe el peligro de vivir la relación con uno al lado del otro y que os perdáis de vista. Puedes tomar medidas preventivas intentando dar un poco más de abertura a este punto y aceptar un poco más de intimidad.</em></strong><em> </em></p><div>  </div><p class="text" align="justify">Y no contentos con todo esto, negro sobre blanco, bien clarito añaden que en mí <strong><em>prima la racionalidad, la actitud positiva, la intuición, el pragmatismo, la extroversión, el deseo de orden, el convencionalismo, la vida hogareña, la originalidad, el deseo de contacto, la desinhibición, la generosidad, el espíritu de compensación, la adaptabilidad, la tendencia a la tranquilidad y al recogimiento, la energía vital, el autocontrol y para colmo, mi lado masculino está muy desarrollado. </em></strong></p><div>  </div><p class="text" align="justify">Pues ya está, narices. ¿Tan difícil era? </p><div>  </div><p class="text" align="justify">(Pueden ustedes sentarse.)</p>  </div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center"><br /> </div><div style="text-align: center"> </div>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://la_mobile.blogia.com/2008/022501-jose-ortega-y-gasset-el-espectador-.php">José Ortega y Gasset, "El espectador"</a></title> <link>http://la_mobile.blogia.com//2008/022501-jose-ortega-y-gasset-el-espectador-.php</link> <description>  El escritor, para condensar su esfuerzo, necesita de un público, como el licor de la copa en que se vierte. Por eso es El Espectador la conmovida apelación a un público de &amp;ldquo;amigos de mirar&amp;rdquo;, de lectores a quienes in...</description> <comments>http://la_mobile.blogia.com//2008/022501-jose-ortega-y-gasset-el-espectador-.php#comments</comments> <pubDate>Mon, 25 Feb 2008 19:45:00 -0600</pubDate> <category>Retales sueltos</category> <guid>http://la_mobile.blogia.com//2008/022501-jose-ortega-y-gasset-el-espectador-.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" align="justify"> <img src="http://www.clavedetom.com/wp-content/uploads/2006/06/comillas.gif" border="0" width="41" height="27" /> El escritor, para condensar su esfuerzo, necesita de un público, como el licor de la copa en que se vierte. Por eso es <em>El Espectador</em> la conmovida apelación a un público de &amp;ldquo;amigos de mirar&amp;rdquo;, de lectores a quienes interesen las cosas aparte de sus consecuencias, cualesquiera que ellas sean, morales inclusive. Lectores meditabundos que se complazcan en perseguir la fisonomía de los objetos en toda su delicada, compleja estructura. Lectores sin prisa, advertidos de que toda opinión justa es larga de expresar. Lectores que al leer repiensen por sí mismos los temas sobre que han leído. Lectores que no exijan ser convencidos, pero a la vez se hallen en disposición a renacer en toda hora de un credo habitual a un credo insólito. Lectores que, como el autor, se hayan reservado un trozo de alma antipolítico. En suma: lectores incapaces de oír un sermón, de apasionarse en un mitin y juzgar de personas y cosas en una tertulia de café.</p><p class="MsoNormal" align="justify"><img src="http://www.clavedetom.com/wp-content/uploads/2006/06/comillas.gif" border="0" width="41" height="27" /> <strong>Cuando no hay alegría </strong>el alma se retira a un rincón de nuestro cuerpo y hace de él su cubil. De cuando en cuando da un aullido lastimero o enseña los dientes a las cosas que pasan. Y todas las cosas nos parece que hacen camino rendidas bajo el fardo de su destino y que ninguna tiene vigor bastante para danzar con él sobre los hombros. La vida nos ofrece un panorama de universal esclavitud. Ni el árbol trémulo, ni la sierra que incorpora vacilante su pesadumbre, ni el viejo monumento que perpetúa en vano su exigencia de ser admirado, ni el hombre, que, ande por donde ande, lleva siempre el semblante de estar subiendo una cuesta &amp;mdash;nada, nadie manifiesta mayor vitalidad que la estrictamente necesaria para alimentar su dolor y sostener en pie su desesperación. </p><p class="MsoNormal" align="justify">Y, además, cuando no hay alegría, creemos hacer un atroz descubrimiento. Muy especialmente si la falta de alegría proviene de un dolor físico percibimos con extraña evidencia la línea negra que limita cada ser y lo encierra dentro de sí, <em>sin ventanas hacia fuera</em>, como Leibniz decía, pero sin el infinito que este hombre contento metía dentro de cada uno. Este es el descubrimiento que hacemos por medio del dolor como por medio de un microscopio: la soledad de cada cosa.</p><p class="MsoNormal" align="justify">Y como la gracia y la alegría y el lujo de las cosas consisten en los reflejos innumerables que las unas lanzan sobre las otras y de ellas reciben &amp;mdash;la sardana que bailan cogidas todas de la mano&amp;mdash;, la sospecha de su soledad radical parece rebajar el pulso del mundo. Se apagan las reverberaciones que refulgían en sus flancos; nada suena ni resuena; las gargantas son mudas, los oídos sordos y el aire intermedio, como paralítico, es incapaz de vibrar. Lo demás es fantasmagoría, fiesta irreal de luz prendida un instante sobre las largas nubes vespertinas &amp;mdash;pensamos. Y ya es casi un goce de nuestra falta de alegría perseguir con la mirada la espalda curva, rendida, de cada cosa que sigue su trayectoria solitaria. Y presentimos que hay dondequiera oculto un nervio que alguien se entretiene en punzar rítmicamente. En la estrella, en la ola marina, en el corazón del hombre da su latido a compás el dolor inagotable...</p><p class="MsoNormal" align="justify"> </p><div style="text-align: center"><object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,29,0" width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/p7hbkQexqXs&amp;rel=1" /><param name="quality" value="high" /><param name="menu" value="false" /><param name="wmode" value="" /><embed src="http://www.youtube.com/v/p7hbkQexqXs&amp;rel=1" wmode="" quality="high" menu="false" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="355"></embed></object></div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center"><strong> * * *</strong></div><div style="text-align: center"> </div><div style="text-align: center"><div>  </div><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Qué, mejor?</em></p><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Psiá. Sólo psiá. <br /> </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Joder.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Ya.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Sabía que los infelices lo son más, en función del tiempo que les sobra para llevarse la cuenta?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Entonces a mí me pasa eso, que me sobra demasiado.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Y qué hace con él?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Nada. Saberlo. De momento, sólo saberlo.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Genial, también. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Sí. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Y eso del domingo que me iba a contar?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Nada, que fue muy gracioso. Entonces no nos dimos cuenta.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Pero qué...?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Nada. Acordarnos de lo de papá.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Ah, cuente, cuente... </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- A lo mejor hay que ser de la familia para disfrutarlo, no sé.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Usted dígame, y después veremos.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Pues que estábamos comiendo, guisado de sepia, riquísimo, éramos una docena de parientes y en mitad de la comida surgió un &amp;ldquo;anoche hizo dieciocho años que se murió papá&amp;rdquo; y yo me volví hacia mamá y le dije &amp;ldquo;sí, por la noche lo recordé varias veces&amp;rdquo; y después se hizo el silencio. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Y?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Nada, que se hizo el silencio. Nos pasamos de segundo la tortilla de alcachofas y estaba tiernísima. En su punto. En éso sí coincidimos todos. <br /> </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Así son ustedes. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Pues se ve que sí. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Cuánta gente atareadísima conoce que ande cuestionándose su felicidad?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- ¿Otra vez? ¿Qué pregunta es esa?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Responda, mujer.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Yo qué sé. </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Pues piénselo, porque se le está yendo un poco la mano.</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Vale. ¿Y alguna cosa más?</em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Sí. Que lleve ese vaso de café a la cocina, que no está en su sitio.   </em></p><div>  </div><p class="MsoNormal" align="left"><em>- Hecho.</em></p></div>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://la_mobile.blogia.com/2008/021701-gerardo-diego-insomnio-.php">Gerardo Diego, "Insomnio"</a></title> <link>http://la_mobile.blogia.com//2008/021701-gerardo-diego-insomnio-.php</link> <description> Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo,   y tú, inocente, duermes bajo el cielo.  Tú por tu sueño, y por el mar las naves.  En cárceles de espacio, aéreas llaves  t...</description> <comments>http://la_mobile.blogia.com//2008/021701-gerardo-diego-insomnio-.php#comments</comments> <pubDate>Sun, 17 Feb 2008 17:23:00 -0600</pubDate> <category>Retales sueltos</category> <guid>http://la_mobile.blogia.com//2008/021701-gerardo-diego-insomnio-.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <div><br /></div><div><img src="http://www.clavedetom.com/wp-content/uploads/2006/06/comillas.gif" border="0" width="41" height="27" /> <em>Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.</em><br /><em>Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo,</em><br />  </div><div><div><em> y tú, inocente, duermes bajo el cielo.</em><br /><em>  Tú por tu sueño, y por el mar las naves.</em><br /><br /><em>  En cárceles de espacio, aéreas llaves</em><br /><em>  te me encierran, recluyen, roban. Hielo,</em><br /><em>  cristal de aire en mil hojas. No. No hay vuelo</em><br /><em>  que alce hasta ti las alas de mis aves.</em><br /><br /><em>  Saber que duermes tú, cierta, segura</em><br /><em>  &amp;mdash;cauce fiel de abandono, línea pura&amp;mdash;,</em><br /><em>  tan cerca de mis brazos maniatados.</em><br /><br /><em>  Qué pavorosa esclavitud de isleño,</em><br /><em>  yo, insomne, loco, en los acantilados,</em><br /><em>  las naves por el mar, tú por tu sueño.</em></div><div> </div><div> </div>      </div>	
]]></content:encoded> </item></channel></rss>